SDRA opera receptores ADS-B ciudadanos que captan y comparten la posición de las aeronaves que sobrevuelan el país, alimentando la red global de ADSB Exchange.
Vigilancia dependiente automática en modo difusión: cada aeronave cuenta su propia posición al mundo, sin que nadie tenga que preguntarle.
ADS-B (Automatic Dependent Surveillance–Broadcast) es la tecnología que reemplaza al radar tradicional como método principal de vigilancia aérea. En vez de que una antena en tierra "barra" el cielo buscando ecos, es la propia aeronave la que transmite —cada segundo, sin que se le pregunte— su posición, altitud, velocidad y matrícula, calculadas a partir de su receptor GPS.
Esa transmisión sale por el transpondedor del avión en la frecuencia 1090 MHz (el estándar 1090ES, "Extended Squitter"), en tramas de datos abiertas que cualquiera con una antena y un receptor SDR de bajo costo puede captar y decodificar. No hace falta autorización ni equipo de aviación: es, literalmente, información pública en el aire.
Cada feeder de SDRA hace exactamente eso: escucha esa frecuencia las 24 horas, decodifica los mensajes y los envía a ADSB Exchange, la red de rastreo de vuelos sin filtrar más grande del mundo, construida enteramente con receptores voluntarios como los nuestros.
Cinco pasos entre que un transpondedor emite una trama de radio y ese mismo vuelo aparece, con segundos de retraso, en un mapa público.
No todas las aeronaves emiten su posición. Muchas —sobre todo militares, privadas o equipadas con transpondedores más antiguos— solo responden con un identificador Modo S, sin coordenadas. Ahí entra la multilateración.
MLAT (Multilateration) calcula la posición de un avión sin necesidad de que este transmita sus coordenadas. Cuando la misma señal —una simple respuesta de radar secundario— llega a tres o más receptores terrestres con relojes sincronizados, las diminutas diferencias de tiempo de llegada (fracciones de microsegundo) bastan para resolver, por geometría, el punto exacto de donde partió.
Es el mismo principio que usa un teléfono para triangular su posición entre torres celulares, aplicado a ecos de radio en vez de señales de voz. Cuantos más receptores cercanos participen, más preciso y más amplio es el área cubierta.
Dos estaciones, operadas por voluntarios de SDRA, escuchando el cielo dominicano y alimentando la red global las 24 horas.
Ambos receptores de SDRA alimentan el mapa global de ADSB Exchange, sin filtros ni bloqueos comerciales.